
«Spectare ut vivas» es un llamado a detenerse y observar con atención y consciencia, a encontrar en cada detalle una verdad que nos transforma. En la vida diaria, esta idea nos impulsa a vivir plenamente, descubriendo significado en lo que muchas veces pasa desapercibido. En la práctica profesional, representa el compromiso de mirar con detenimiento, aprender de cada caso y perfeccionar nuestra labor. En patología, es la búsqueda de verdades ocultas en tejidos y células, trabajando siempre con el propósito de servir mejor a nuestros pacientes.
Es también un símbolo de contemplación compartida, donde el conocimiento y la visión de cada miembro del equipo se entrelazan en un viaje hacia la comprensión más profunda. Observar no es solo un acto; es una forma de aprender, de crecer y de encontrar trascendencia en cada aspecto de nuestras vidas. (LHCC 12/24)

Deja un comentario